Educación Imaginativa

Como Red Cultural queremos profundizar la reflexión en materia de educación y proponer soluciones concretas a problemas surgidos en la enseñanza. Constituidos como Red Educativa, pioneros en formar una instancia de reunión entre establecimientos educacionales, fundamos EDUCACIÓN IMAGINATIVA CHILE. Esta institución, parte de Red Cultural, nace el 2012 en conjunto con el Imaginative Education Research Group de la Universidad de Simon Fraser, Canadá. Nos guiamos por los principios de Kiera Egan y su equipo, quienes postulan el involucramiento de la imaginación en la enseñanza.

Por el momento, hemos llevado a cabo diversos cursos de capacitación, conferencias con invitados internacionales, mesas de trabajo con Red de Rectores y apoyo a colegios y escuelas.

Nuestro objetivo: desarrollar metodologías para la aplicación de la imaginación dentro del aula para la enseñanza y el aprendizaje.

Que es la Educación Imaginativa?

Cambiando la Educación desde la Educación Imaginativa

Magdalena Merbilháa Romo

Directora Red Cultural – Associate Director IERG Simon Fraser University, Vancouver, Canada.

La Educación Imaginativa es una nueva mirada a la Educación que propone poner como foco las emociones. Hay que comprender que nosotros percibimos, entendemos y sentimos al mismo tiempo. Que lo que se conoce no es neutro, produce emociones. Por lo mismo a la hora de enseñar debemos procurar enganchar las emociones, comprometer la imaginación de a quienes se les enseña, de lo contrario lo que se enseñe se va a olvidar. No queremos que nuestros niños vayan al colegio por 14 años y que luego olviden todo, o gran parte de lo que se supone que aprendieron, porque en realidad no aprendieron, sino solo estudiaron para la prueba y luego de ésta lo olvidaron. ¿Si vamos a estudiar para olvidar, qué sentido tiene ir al colegio? Buscamos aprendizajes duraderos, para eso la única forma es comprometer las emociones. Es el sentir el que permite recordar. De hecho la palabra recordar viene de corazón (cuore – re cordare) y significa “ volver a sentir”.

Para mayor información comunicarse con Magdalena Merbilháa (magdalena@redcultura.cl)

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En el tema de la educación imperan las rigideces y la afirmación “esto se hace así, porque siempre se ha hecho así” es algo que abunda. El punto está en que muchos olvidan o ignoran que los colegios, tal como los entendemos, son un invención reciente, fruto de la revolución industrial. Las universidades son entes medievales ya milenarios de la tradición occidental, pero los colegios no. Las personas no iban al colegio, pero si iban a la universidad. ¿Pero cómo es eso posible? ¿Ir a la Universidad sin Licencia de Secundaria? Esa era la realidad y esa fue la realidad siempre hasta que hace 150 años a alguien se le ocurrió que eso, que había sido siempre, ya no era suficiente. Es cierto que existían algunos colegios relacionados con la Iglesia y en torno a emprendimientos privados de maestros que abrían las puertas de sus casas a pupilos, pero no eran endémicos, ni obligatorios y los curriculums eran todos diferentes. Los Colegios, como los entendemos hoy son una invención del siglo XIX que pretenden responder a una sociedad industrial y que quieren formar personas para servir a esa realidad industrial. La idea era formar operarios, personas útiles al sistema, pero no pensantes. La idea de educación para todos, de someter a todos los niños a un proceso industrial con un input, proceso y output que espera resultados similares en los niños tras el proceso, es algo nuevo. Pero para muchos educadores parece haber estado siempre. Es algo nuevo y como modelo, perfectible y sí, cambiable. Los 150 años de la implementación de las leyes de Instrucción Primaria en el mundo han podido mostrar los beneficios y debilidades del sistema y hoy, es un buen momento para cuestionar lo que no es lógico y lo que no está bien. No se trata de destruir la idea de instrucción para todos, sino de mejorarla. Reconocer algo esencial, los niños no son iguales, ni serán iguales. No educamos clones y por tanto aunque apliquemos el mismo proceso, los resultados no serán iguales.

Como nuestro sistema fue creado durante la era Industrial y nacerá con una contradicción intrínseca que es hasta hoy el origen del gran problema de la Educación. A los colegios se les piden tres cosas que son incompatibles entre ellas, lo que hace imposible poder cumplir con lo que se les pide de un modo completo. Las tres cosas son imposibles de realizar al mismo tiempo y cada establecimiento ajusta lo mejor que se puede este trilema y flota del mejor modo que cree. Desde sus orígenes se les pide a los colegios que preparen a los niños para encajar en la sociedad establecida, lo que se conoce como socialización”. Esta idea de preparar a los niños para ser parte activa de la sociedad, buenos ciudadanos, obedientes que asientan con las reglas imperantes se le llama Socialización. Es una idea que aparece a fines del siglo XIX cuando Emil Durckheim, sociólogo francés ve el poder socializador del aula. Desde entonces se ha usado la educación para este fin, con mayor o menor énfasis, pero siempre se ha usado. El Estado entiende que el aula y el proceso educativo es un buen momento para permear las cabezas de los educandos en su favor. De hecho los totalitarismos rápidamente se hicieron de la Educación para desde ella formar a los niños en la ideología. Ya Lenin decía, “denme e un niño 3 años y haré del él un ferviente bolchevique”. Luego Mussolini y Hitler harían lo suyo. ( de hecho son más parecidos de lo que la gente cree). La idea de Durckheim está muy presente y explica la obsesión de los gobiernos, incluso hoy (lejana a la época de los totalitarismos) a tener curriculums únicos y a manipular contenidos en su favor.

La segunda idea de lo que se les pide a los colegios es que conecten a los niños con todas esas verdades que debieran ser sabidas. Es la idea que hay verdades que merecen ser conocidas, es la obsesión del llamado “academicismo” de esas cosas que todo hombre deberá saber. Esa idea viene de Platón, filósofo griego que creía que la verdad existía y se podía alcanzar. La verdadera realidad era el llamado “mundo de las ideas” en que habitaban el ser de las cosas y lugar donde alguna vez estuvimos para luego caer en este mundo, que no es más que las sombras de la verdadera realidad. Para Platón el conocer es recordar lo que alguna vez conocimos, por eso su teoría del conocimiento es la llamada Reminiscencia, que es recordar. Es Platón que en su Academia establece las cosas que una persona debe saber, de hecho para él el lograr una persona educada implica al menos 50 años de estudio, que dista bastante de nuestro sistema que establece 14. Es esta idea platónica la que establece que hay que conocer los llamados Clásicos y el saber acumulado en nuestra cultura. Esta es la idea que se centra en los contenidos. Esta es la línea que toman los llamados tradicionalistas en la educación. Más contenidos y mediciones de contenidos mismos. El gran problema de esta visión en relación a la anterior es que ya vemos un problema, porque si yo quiero que acepten las reglas, debo evitar ciertos contenidos, ya que de lo contrario van a disentir. El amplio academicismo que enseña profundos contenidos humanistas genera personas críticas que cuestionan el sistema y que muchas veces van en contra de él. Por tanto, ya para aplicar lo que se les pide como 1 y 2 estamos en un problema. Lo peor es que lo tercero que se les pide es incompatible con los dos anteriores.

Lo tercero que se les pide a los colegios es que saquen del interior del niño ese potencial que está en su interior, dejándolo libre para encontrar lo que está en ellos y desarrollarlo. Dejar al niño libre para que florezca. Esta idea viene de Jean Jacques Rousseau, que es le mismo filosofo ilustrado suizo que vive en Francia durante la llamada Ilustración. Es el gran pensador político que inspira la Revolución Francesa. Este autor además de escribir su famoso Contrato Social, escribe un libro llamado El Emilio, en el que llama a los tutores a dejar al niño libre para que logre sacar desde su interior ese conocimiento que ya está en él. Vendrá sólo el conocimiento en la medida que el niño crezca. El niño debe ser guiado por el tutor y dejarlo libre, ya que el niño es bueno y la sociedad lo corrompe. No es lejano el Rousseau político del educacional. Esta es la idea de los llamados progresistas en educación, línea que será tomada por Piaget con sus etapas biológicas que descansan en la positiva idea “no te preocupes, hoy eres malo, pero mañana serás mejor”. El conocimiento está en tu interior e irá saliendo en el tiempo. Pero si el conocimiento está en ti, debo dejarte libre sin coacción para que éste florezca en pleno, por lo que no puedo socializarte, ni llenarte de contenidos académicos. Si el conocimiento está en ti, no debo educarte, debo hacerte un tratamiento psicoanalítico o tal vez hipnotizarte para sacar eso oculto que ya está en ti. Los colegios no debieran tener bancos y sillas, sino divanes.

Como vemos lo supuesto mínimo que se le pide a la educación es imposible, por lo que en su origen la idea misma de la Educación, tal como se la concibe es complejísima. Es una callejón sin salida en el que tradicionalistas y progresistas debaten de modo eterno qué es más importante y se dan masos en la cabeza. A esto se le agrega la acción socializadora de los gobiernos que complejiza aún más todo.

Es por esto que la Educación imaginativa quiere re mirar la educación como un todo. Se basa y toma las ideas de Lev Vigotsky, pensador ruso que elabora la llamada teoría sociocultural que establece que las personas conocemos distinto dependiendo de las herramientas cognitivas adquiridas que poseemos. Hay que comprender que para Vigotsky es esencial el lenguaje – pensamos y conocemos en palabras y las herramientas que nos permiten conocer tienen que ver con la sofisticación de nuestro lenguaje. Si pensamos en palabras, nuestra capacidad de rango pensamiento se determina por la cantidad de palabras que manejemos. Si se usan más palabras, se piensa más. Si se manejan menos palabras eso determinas las posibilidades de pensar. Se piensa diferente en diferentes idiomas y quienes manejan más idiomas tienen mayor capacidad de pensamiento.

Teniendo en cuenta lo anterior, muchas veces escuchamos decir que los niños son más creativos que los adultos y que son los colegios los que matan la creatividad. La verdad es que esto es un juicio errado. Los niños no imaginan más que los adultos. Nadie imagina lo que no conoce y en los adultos hay más conocimiento que en los niños. Lo que nos hace creer que es lo opuesto es el hecho que a los niños no les importa equivocarse, no temen al error y los adultos sí. Imaginación y conocimiento no son opuestos de hecho son complementarios. Nadie imagina lo que no conoce y por tanto los adultos tienen mayor capacidad de imaginar que los niños, por el solo hecho de conocer más. Pueden vincular más y potencialmente debieran ser más creativos.

Teniendo en cuenta lo anterior que es el conocimiento lo que nutre la imaginación, lo que se quiere hacer desde la educación imaginativa es usando las emociones poder vincular conocimiento con imaginación y abrir el camino a lo creativo. Ya dijimos que el ser humano percibe, entiende y siente al mismo tiempo. No son procesos separados. Es cierto que como cultura occidental intentamos separarlos y René Descartes definió al hombre como “una cosa pensante”, básicamente “cerebros con patas” que no sentían. Y si el Racionalismo y la ilustración dejó de lado lo sentimental, ya que parecía ser lo opuesto a lo intelectual. Será el movimiento Romántico el que reaccione en contra de este racionalismo extremo y vuelva a dar importancia a los sentimientos, las emociones. El Romanticismo será un movimiento rebelde que irá en contra del racionalismo del mismo modo en que un adolescente va en contra de sus padres. Amará todo lo que el Racionalismo odie y odiará todo lo que el racionalismo ame. Es la idea del adolescente de florecer y afirmarse destruyendo al padre. Esto hará que el péndulo se vaya para el otro lado y compitan y peleen. Hoy ha pasado suficiente tiempo para conciliar las dos cosas, no son incompatibles, de hecho son simbióticas. No podemos pensar sin sentir. Las ideas producen emociones y eso es humano. Somos humanos aunque no nos guste. Y sí, hay un modo de ser humano que implica que percibimos, entendemos y sentimos al mismo tiempo. Si eso es bueno o malo, no es el punto; ese el modo en que las cosas son y es con eso con lo que tenemos que lidiar para educar. Somos seres emocionales y son las emociones las que activan nuestro aprendizaje. Da lo mismo lo que enseñemos si queremos aprendizajes verdaderos y que perduren tenemos que lograr enganchar las emociones de nuestras audiencias, solo así hay aprendizaje.

Tomando la idea de Vigotsky de las herramientas socioculturales, Kieran Egan , padre de la Educación Imaginativa, habla de “Herramientas cognitivas”, que son las herramientas que poseemos para entender el mundo. Estas tienen que ver con nuestra educación, nuestro modo de entender el mundo cambia en la medida que nos educamos. Con la Educación nuestro lenguaje se va sofisticando y con ello, nuestro modo de comprender el mundo. Esta es la idea que Kieran Egan desarrolla en su libro “Mentes Educadas” en el que muestra que el proceso educativo hace que ganemos y perdamos cosas en el proceso y propone un modo de optimizar las ganancias y minimizar las pérdidas. Del mismo modo, propone un nuevo modo de enseñanza basado en comprender qué es lo que emocionalmente engancha a cada uno de los tipos de entendimientos. Es decir, el profesor debe preguntarse “¿quién es mi audiencia y cómo ellos conocen?” antes de planificar sus clases. Entender que las personas entienden distinto según las herramientas cognitivas que han adquirido a través de la educación y considerando eso usar las cosas que enganchan las emociones de esos entendimientos.

Profundicemos en el tema de los distintos entendimientos. Ya dije que las personas no entienden igual y que esto no tiene que ver con la edad, sino con las herramientas cognitivas que la persona ha adquirido desde la educación. Kieran Egan identifica 5 tipos de entendimientos – 5 modos diferentes de entender el mundo, que no son biológicos. No se trata de la visión Piagetana que plantea la idea que hoy tal vez no eres bueno, pero ya lo serás. Cada etapa para Piaget supera a la anterior y se impone. En la visón de Egan pude que nunca llegues al siguiente entendimiento y no necesariamente el nivel 1 es menos que el 2 y menos que el 3 o que el 4 o el 5. Simplemente son modos distintos y no se espera que un entendimiento ( no hablemos de etapas, ya que es muy piagetano) supere al otro, sino que la idea es lograr que todos los entendimientos coexistan y colaboren.

O sea, según la visión de Egan hay 5 modos de entender la realidad que él llama entendimientos y una persona adulta puede tenerlos todos, o solo algunos y ser igualmente adulto completo, solo que entiende el mundo de un modo distinto. Los 5 tipos de entendimientos poseen cada uno un kit de herramientas cognitivas que nos permiten entender de un modo distinto el mundo. Estos entendimientos según el profesor Egan son: el Entendimiento Somático (viene con le cuerpo), el Entendimiento Mítico (surge cuando el niño aprende a hablar – la oralidad), el Entendimiento Romántico (surge con la lecto escritura, cuando el niño aprende a leer), el Entendimiento Filosófico (surge fomentado por las abstracciones y el metarelato) y finalmente el Entendimiento Irónico. No todas las personas logran todos estos entendimientos y no por eso son menos personas o menos adultos. El Entendimiento irónico implica un gran conocimiento filosófico y sólo es alcanzado por un porcentaje muy mínimo de la población adulta. En el caso del Entendimiento Filosófico sólo algunos niños lo alcanzan en el colegio, depende si el colegio y la familia fomentan este tipo de entendimiento, no es algo natural que venga simplemente por el hecho de crecer, ni es algo que esté en el interior de la persona. La mayoría de los adultos no son filosóficos y eso no los hace menos adultos. El colegio cumple con lograr el entendimiento mítico y romántico con seguridad. Los niños salen hablando y leyendo y escribiendo del colegio, unos con más propiedad que otros, sin duda. Hay muchos adultos románticos que entienden el mundo de ese modo y son felices y completos así. Lo que es fundamental es comprender que personas igualmente adultas en edad entienden el mundo de un modo distinto en relación a los tipos de entendimientos que poseen y a las herramientas cognitivas que con estos adquieren. Cada tipo de Entendimiento es como si fuese una caja de herramientas que nos ayudan a comprender el mundo. Cada caja de herramientas tiene nuevas cosas que nos permite ver el mundo de un modo nuevo y diferente.

El dice que el primer entendimiento es el llamado Entendimiento Somático, que viene de paquete. Viene con el cuerpo. Entendemos con el cuerpo desde que somos bebes y seguimos entendiendo con el cuerpo hasta morirnos. Es un modo de comprender el mundo. Este Entendimiento trae como herramientas los ritmos, los patrones y junto con ello el quiebre de los mismo de donde nace el humor. ¿Cómo entenderíamos tantas cosas si no fuera por el cuerpo? La música por ejemplo se siente con el cuerpo, si esta nos emociona se nos paran los pelos, por ejemplo. Y de hecho si esta alcanza la perfección, lloramos, lo que demuestra que estamos vivos y no muertos. Sentimos con le cuerpo. Lo mismo sucede cuando comemos, no somos estanques de bencina que solo comemos para “llenarnos” y seguir funcionamos. Disfrutamos somáticamente la experiencia de comer, porque es fantástica como experiencia. Mezclamos los sabores y los olores. Lo somático está relacionado al conocer desde los sentidos y aunque seamos adultos tenemos cuerpo y percibimos y sentimos desde el cuerpo. Es cierto que el sistema escolar acepta el cuerpo hasta el preescolar, juegan con él y experimentan y aprenden con y desde los sentidos, pero cuando entran a primero básico queremos educar “cerebros con patas” y los sentamos a escuchar y los hacemos olvidar su cuerpo y cuando los cuerpos molestan al sistema se llama a los padres para que lleven al niño al neurólogo para que éste lo medique y logre que el cuerpo no moleste. El niño no tiene ningún problema, sólo tiene cuerpo y no puede dejarlo en su casa. Los adultos también tienen cuerpo y por tanto tampoco pueden dejarlo en sus casas. Por lo mismo, el profesor al hacer clases tanto a niños como a adultos no debe olvidarse que un modo de entender que tiene el ser humano es desde el cuerpo, por lo que él como profesor, que también tiene cuerpo debe usarlo para enseñar.

El Entendimiento Mítico aparece cuando el niño aprende a hablar. Con esto nace la oralidad. Esto no es biológico, se aprende en sociedad. Sin sociedad, no hay habla, al menos no hay habla humana. Kieran Egan lo llama entendimiento mítico acercándose al modo de entender de las culturas orales, en las cuales el mito es la forma esencial para entender le mundo y es la primera aproximación religiosa del hombre. El mito se estructura en base a historias que se cuentan oralmente en la que una verdad difícil de entender se estructura del modo de una historia simple. Lo mítico tiene que ver con la verdad de las cosas y desde la historia explica de un modo simple esa verdad que de otro modo no sería inteligible. Del mismo modo, los niños pequeños son capaces de comprender cosas complejas desde una historia. Todo se puede contar como una historia y es la historia parte de las herramientas cognitivas que vienen con este tipo de entendimiento. No es cualquier forma de historia sino que más bien las historias que responden a la estructura mítica, es decir esas que se estructuran en opuestos binarios y que responden a las herramientas propias de la oralidad. Hay que entender que le lenguaje, como tantas cosas es una invención humana. Muchas veces se nos olvida que esto fue así. Hay un hombre o unos hombres que llegaron y aceptaron la convención de aceptar que una palabra significase un algo para ellos y otros grupos llegaron a otras convenciones, lo que explica los diversos lenguajes existentes. Si eso suena asombroso, hay que imaginar que alguien inventó los tiempos verbales para hacer más eficiente el lenguaje. Por lo que los lenguajes más evolucionados requieren menos tiempo para decir una cosa. Eso explica por qué J.R.R Tolkien, padre de la fantasía moderna y creador del libro considerado por muchos como el libro más importante escrito en el siglo XX – El Señor de los Anillos – quien era un filólogo, estudioso de las lenguas presentase en su libro a seres muy antiguos como los Ents, los que se demoraban mucho tiempo en decir pocas cosas. Eso que él plantea es real, las lenguas antiguas requieren más palabras para decir lo mismo que una lengua más evolucionada. Un ejemplo práctico de esto se ve en el chino, idioma que no tiene tiempos verbales – un chino demora más en hablar, ya que usa el infinitivo comer y para referirse al pasado dice comer ayer y para referirse al futuro dice comer mañana. Es sin duda más eficiente decir comí y comeré. Eso explica el por qué cuando un chino habla mucho, el traductor tanto en inglés como en español traduce corto y no es que el traductor sea malo, simplemente los chinos requieren más palabras para decir algo que para nosotros es corto decirlo. Dijimos que se piensa en palabras y que en cada idioma no se piensa igual, por lo que no es lo mismo pensar en español, inglés o chino. El gran drama de las culturas orales es el poder recordar. Es muy complejo este tema ya que una vez que la cultura oral olvida algo, esto se pierde para siempre y es por esto que, las culturas orales desarrollaron métodos para no olvidar y poder recordar. Entre estos está el musicalizar las cosas, ponerles ritmo. Es mucho más fácil recordar una canción que un relato en prosa. Las culturas ancestrales desarrollaron toda una estrategia de formas para evitar el olvido, estrategias que aún nosotros usamos hoy, para recordar nuestro número de carnet de identidad o de cuenta corriente generalmente los musicalizamos, los cantamos, le damos un ritmo a tal punto que cuando alguien usa un ritmo diferente para decir el mismo número nos obliga a pensar y cuestionarnos si es el mismo número.

Kieran Egan establece que el colegio intenta replicar en 14 años el desarrollo de nuestra cultura occidental, esto es la llamada teoría de la recapitulación. Por tanto el niño que adquiere el habla entiende el mundo de un modo similar al modo como entendían el mundo las culturas orales. Todo el mundo es maravilloso e inmenso. El ir poniéndole nombre a las cosas es lago que da seguridad y dominio, es por esto que generalmente las culturas orales ponen más de un nombre a las cosas y cuando algo cambia es rebautizada – esto es lo que hace Tolkien con sus personajes, cambian sus nombres en la medida que adquieren o pierden algo. Los niños orales al igual que las culturas orales ancestrales responden emocionalmente a la historia compuestas en opuestos binarios. Con el Blanco y negro, el niño entiende el gris y desde el calor y el frío es capaz de entender el concepto de tibio. Según Piaget en su visión de epatas biológicas los niños son concretos y luego con el tiempo serán abstractos y esa es la razón del por qué en el curriculum no se les enseña historia hasta 5to básico, porque según esta mirada no la podrían entender antes. En la visión de Egan basada en el lenguaje y porque el lenguaje es abstracto, los niños son abstractos desde la aparición del habla. Es por esto que entienden y se enganchan emocionalmente con las historias compuestas con opuestos binarios. Las metáforas, totalmente abstractas llaman su atención. El humor, la musicalidad, los ritmos y los patrones están presentes y ayudan a enganchar las emociones. Estas herramientas que sabemos que ayudan a comprometer a las emociones y por tanto a la imaginación de aquellos que comprenden el mundo míticamente pueden y deben ser usadas por quienes enseñan a niños que solo hablan , de modo de hacer de esas clases algo más interesante para ellos. Todo contenido se puede empaquetar míticamente.

El Tercer entendimiento, Entendimiento Romántico, aparece cuando el niño aprende a escribir y leer. Si el habla no era biológica no venía por el simple hecho de crecer, sino de crecer en sociedad. El niño en Rusia aprende ruso y el niño en China aprende chino y así sucesivamente. Si el lenguaje no es biológico sino que se aprende en sociedad, en la sociedad que nos tocó vivir. Es una herramienta sociocultural. La lecto escritura tampoco es biológica, no está en el interior del niño, sino que es aún más exógeno, casi alienígena. Si no se le enseña exógenamente al niño a leer y a escribir no aprende de la naturaleza. Lo adquisición de esta habilidad exógena al ser humano cambia para siempre nuestro modo de entender nuestro entorno y el mundo. La lecto escritura permite ver cosas dentro de las cosas, dividir las partes y permite razonar lógicamente. Las personas que leen y escriben no entienden igual la realidad que aquellos que no lo hacen. De hecho quienes no leen tienen dificultades en seguir instrucciones y en inferir cosas. Esta comprobado por el mismo Levi Strauss, quien se dedicó a estudiar las culturas orales, que frente a afirmaciones tales como El hombre es bueno, juan es hombre la lógica hace completar la sentencia dada por esos dos juicios concluyendo Juan es bueno. Eso lo hace alguien que lee y escribe, pero no lo hace alguien oral. Levi Strauss dedicó muchos estudios a comprobar este tipo de cosas, lo que demuestra que personas que leen y escriben ven el mundo de modo distinto y lo entienden de un modo distinto. De hecho ya los griegos entendían que el modo de ver el mundo cambiaba. Platón en el Fedro cuenta que Zeus hace un concurso entre los dioses para ver quien inventa lo más útil. El primer dios presenta el fuego como un gran invento y Zeus lo celebra. El segundo dios presenta algo similar y Zeus lo celebra, pero el tercer dios presenta a Zeus la escritura y Zeus horrorizado lo rechaza ya que dice que esto lo peor jamás inventado, ya que esto traerá el olvido. Y ya esos griegos tan antiguos sabían más del mundo que muchos de nosotros. La verdad es que antes que existiesen los celulares nos sabíamos muchos teléfonos y desde que confiamos en nuestro celular, ya no necesitamos sabérnoslos y por tanto los olvidamos. Si con la escritura se acaba el gran problema de las culturas orales que es poder recordar. Ya no hay que recordar, está por escrito. Pero en la escritura no está el conocimiento, porque si se olvida el cómo entenderlo, aunque esté por escrito se olvida. Los libros no tienen conocimiento, solo tienen códigos que son interpretados por un humano que entiende a lo que esos códigos se refieren. Si no entiende, se pierde ese conocimiento. Entonces la lectoescritura abre un nuevo modo de entender una caja de herramientas que pone en el centro afectivo lo heroico. Es un momento en que la imaginación se atrae por los límites, lo desconocido. No es casualidad que a esta edad a los niños les gusten los record Guinness y realizan colecciones que les permiten sentir que hay límites en la realidad. Los compromete afectivamente acercar los contenidos a ellos y por eso, si el profesor humaniza los contenidos ayuda a involucrarlos. No se nos puede olvidar que todo conocimiento es conocimiento humano y que emana de las emociones y realidad vivida por una persona igual a nosotros en otro período. Dentro de la caja de herramientas entonces tenemos lo heroico, los límites, humanizar contenidos, el cambio de contexto y la rebelión. Responden a los mismos elementos que movían al llamado movimiento Romántico que se rebela contra el Racionalismo. Ellos amaron los límites y la belleza peligrosa, lo sublime. Los niños que adquieren la lectoescritura ven límites y cosa dentro de las cosas, por lo que tienen una mirada que quiere ir hasta el límite. Con la lectoescritura se pierde la pureza del entendimiento anterior y creemos que lo escrito es siempre más importante que la imagen, de hecho perdemos la capacidad de leer imágenes para siempre a menos que lo cultivemos. La idea de la educación es ganar lo que la lecto escritura da, que es muy importante, pero que tratemos de perder lo menos posible del entendimiento anterior. Esto está en gran medida en el profesor quien debe entender que hay niños más románticos y aún otros que son míticos en su clase y por lo tanto debe incluir las herramientas de los dos entendimientos. Esto ayuda a que se respeten las diferencias de los niños en la clase. El sistema en general no acepta ninguna diferencia y al distinto, lo mandan al neurólogo. Todos los niños románticos, son además míticos y somáticos, por lo que puedo incluir en mi clase herramientas que correspondan a los tres entendimientos, con eso ningún niño queda atrás.

El cuarto entendimiento es el Entendimiento Filosófico. Este no es un entendimiento fácil. Se educa, se aprende por la educación. No necesariamente todos los niños que terminan el colegio terminan filosóficos. No es tampoco biológico, implica un colegio que fomente este tipo de pensamiento y una familia que lo empuje a aparecer. La gran mayoría de los niños que finalizan la secundaria no logran ser filosóficos. Implica crear estructuras para explicar la realidad. Es una herramienta de gran poder para entender procesos y períodos y cuando aparece en niños de 15 años tiene un poder inmenso. Este es el momento en que los niños que coleccionaban cosas, abandonan sus colecciones como una muestra que se sienten grandes y han abandonado esas cosas de “niños”. Creen que la verdad existe y que ellos la han alcanzado. Los filosóficos son dogmáticos y dueños de la verdad – buscan la verdad de todas las verdades. Este tipo de pensamiento ya lo vemos en la antigua Gracia. La verdad es que los griegos ya sabían mucho y nosotros siempre creemos que inventamos el sol. El padre de la historia Heródoto cuenta la historia de Grecia basada en los héroes, en los protagonistas de la historia. Su modo de contar la historia es un modo romántico y de hecho sus relatos son inolvidables y tremendamente entretenidos. El nos habla de la batalla de las Termopilas y su modo de relatar la historia real no dista mucho del modo en que Homero nos relata la Guerra mítica de Troya. En cambio el historiador Tucídides quiere contar la Guerra del Peloponeso para encontrar la verdad de todas la guerras. El quiere descubrir qué es la guerra en si. Descubrir la verdad de la guerra. El renuncia a los detalles sabrosos de la historia para contar la verdad de la guerra en si que es verdad para todas las guerras. Tiene una gran ambición. Eso es lo que hace el pensamiento filosófico, deja de lado los ornamentos y sabores para crear un relato absoluto. La gran herencia del mundo griego a la cultura Occidental es la idea de que la verdad existe y que ésta se puede alcanzar. Esta idea imperará en nuestra cultura hasta fines del siglo XVIII cuando Inmanuel Kant dirá que tal vez la verdad exista, pero que ésta no se puede alcanzar por el ser humano. El hombre está inserto en el tiempo y espacio, por lo que solo conoce en un “aquí y un ahora” y no puede conocer la realidad en si, la verdad que está fuera del tiempo espacio – las esencias o Noumenon y solo conoce lo que se aparece de la verdad, el Fenomenon, que está en el aquí y ahora. La verdad es inalcanzable, imposible en este mundo. Se acaba el concepto de absoluto, que había sido ocupado hasta ese entonces por Dios. Y como dice Chesterton, “cuando el hombre deja de creer en Dios, cree en cualquier cosa”. Tras Kant y la pérdida del absoluto los filósofos buscan algo de que aferrarse, su verdad, su absoluto, su nuevo dios. Cada uno de ellos construye su discurso filosófico, su modelo para explicarse toda la realidad. Su Metanarrativa – esa gran narrativa modelo que explica todo. Esta realidad vivida en nuestra cultura occidental es lo que aparece como herramienta cognitiva que engancha las emociones de los adolescentes que se tornan filosóficos. Ellos son “dueños de la Verdad”, crean esquemas para explicarse toda la realidad. Un meta relato que incluya todo. Es una período en que el concepto absoluto les abunda y por tanto a pesar de ver que hay anomalías en su teoría y en cualquier otra, no las quieren ver y en vez de aceptar la anomalía, corrigen la anomalía. Es en esta época en que los adolescentes que se tornan filosóficos son muy vulnerables frente a las ideologías y si tienen a un profesor dogmáticos como ellos la combinación puede ser de gran peligro. Lo que engancha las emociones en esta herramienta cognitiva son los modelos, los metarelatos, los gráficos, todo lo que permita en algo englobar toda la realidad. Las palabras abstractas que implican muchas cosas. Es fundamental que los profesores que enseñan a estos niños sean críticos y que los ayuden a ver las anomalías y lograr pasar al siguiente entendimiento que es el irónico. Si eso no es así el dogmatismo del filosófico arruinará sus posibilidades de ser feliz en la vida.

El Entendimiento Irónico surge cuando hay mucho pensamiento filosófico y se es capaz de dejar entrar la ironía que comienza por reírse de uno mismo y luego de todo el resto. La ironía nace de la noción que la verdad no se puede alcanzar y que posiblemente exista, o no. Pero ese hecho hace aceptar que todas las supuestas verdades, esos argumentos filosóficos que se construyen para explicar la realidad, esas metanarrativas tienen todas anomalías y en el evidenciar como se intenta corregir las anomalías aparecen nuevas anomalías. Todo relato tiene anomalías, por lo que frente a eso queda la opción de la postmodernidad de la ironía alienante como la propuesta por las filosofía del siglo XXI, tal como los desconstructivistas o bien volver a los entendimientos anteriores como antídoto al excesivo dogmatismo filosófico. Toda verdad es relativa, tiene falencias, por lo que el humor es esencial. La ironía que permite reírnos de nosotros mismos primero y luego, de todo el resto. Esa sofisticación que se logra en el recuperar los otros entendimientos. Los Irónicos revaloran lo somático y se vuelven sofisticados para comer, de pronto ven que desde los sentidos disfrutan de un modo mayor. Vuelven a recuperar el amor por las buenas historias y aún siendo sabios dejan de ser graves y dogmáticos y pueden volver a disfrutar la vida.

¿Por qué explicar cada uno de estos entendimientos? Simplemente porque sólo entendiendo cómo entienden las personas y qué es lo que a cada una de estas formas de entender engancha sus emociones se puede enseñar. Eso es esencial para cualquier profesor, ya que todo profesor debe querer hacer mejores clases y debe querer que lo enseñado no sea olvidado por sus alumnos. Ese es el sentido de conocer esta teoría. Conocerla para saber que las personas no entienden igual y que en una clase puedo tener de todos los entendimientos, si a quienes enseño son adultos. Eso me obliga a preparar una clase que incluya ingredientes de todos los entendimientos para que el resultado sea atractivo y entretenido. Las clases no tienen por que ser aburridas, si lo son no cumplirán el objetivo de aprendizajes duraderos. Muchas veces los relatos de la llamada “petit histoire” suelen ser los “aliños” que hacen que un clase, entendida como una sopa en la que uno ocupa ingredientes diversos, quede sabrosa. Sin duda esto implica un gran trabajo, ya que implica un repensar las clases tradicionales. Si tengo que enseñar puntuación a niños de 11 años que son Románticos primeramente, son míticos y somáticos, tendré que preguntarme qué es lo heroico de la puntuación. A primera vista parece que no tiene nada de heroico en el punto, pero al darle una “vuelta de tuerca” me doy cuenta que sin puntuación no se entiende nada y que es la puntuación la que permite que no me “muera ahogado” cuando leo, resulta ser muy heroico. La idea es ayudar a los profesores a hacer mejores clases y al incorporar los tipos de entendimientos de modo acumulativo no dejar a alumnos que estén en otro entendimiento fuera. Las personas no entienden del mismo modo por lo que hay que hablar a todas las dimensiones para no perder la audiencia, ni en el caso del colegio dejar niños en el camino. Queremos una educación inclusiva, que no discrimine y no caemos en el hecho real que la sistema educacional como está concebido no acepta las diferencias. No se trata de la discriminación de las minorías, se trata de la discriminación de la mayoría. El sistema nos acepta ninguna diferencia. Los niños no son iguales, aunque hayan nacido el mismo año y esa loca idea de hablar de “generaciones” como si fuesen una producción industrial es un residuo que muestra que los colegios se crearon para servir a la industria y a su imagen y semejanza.

Queremos una mejor educación y la educación tiene un problema de origen, se le piden tres cosas incompatibles. Tiene un trilema en su corazón mismo. No es un dilema, porque son tres cosas incompatibles. ¿Cómo solucionar este trilema? La Educación imaginativa que se centra en el incorporar a las emociones y la imaginación devuelve al proceso educativo a la persona que se educa. El profesor enseña sus contenidos usando las herramientas cognitivas que enganchan las emociones. Es el alumno quien sigue su proceso de aprendizaje. El profesor abre el apetito con clases emocionales y es el niño, la persona quien sigue estudiando. Es aprender por que hay un placer en el conocer. La educación imaginativa tiene una metodología que es considerada el caballo de Troya de esta visión educativa que se llama Aprendizaje en Profundidad (Lerning in Depth- LID). En esta metodología cada niño investiga por toda su vida escolar un tema. Cada niño recibe un tema en Pre kínder que será lo que investigarán por el resto de su vida escolar. La idea es generar el amor por el conocimiento. Aristóteles ya decía que nadie ama lo que no conoce. De hecho cuando uno conoce más, ama más. Los especialistas en algo aman lo que hacen y tienen conciencia plena de que jamás nunca sabrán todo lo que hay que saber de su área. Los sabios tienen conciencia de su ignorancia. Esa es la ironía del conocimiento – Sócrates dice” sólo sé que nada sé” y no tengamos duda que sabía mucho. Pero al saber mucho tenía conciencia que había mucho más por saber. El LID es una forma de auto aprendizaje que es lo que había existido durante toda la cultura occidental hasta que se inventaron los colegios obligatorios con curriculum establecido. Antes la gente estudiaba lo que le gustaba y enfatizaba en esas áreas. Muchos de los grandes hombres y mujeres del pasado no fueron al colegio y eso no los hizo gente no educada. Era autoeducación que se basaba en los intereses personales. Era una especie de Learning in Depth.. La Educación Imaginativa ayuda a considerar que los niños no son iguales y que en una misma clase hay niños que entienden de modo distinto. Ayuda a la integración real, no de papel para responder a leyes que obligan a incluir a minorías. Si se considera que todos somos distintos y entendemos distintos entonces la inclusión se da por añadidura y no por ley.

Es una mirada virtuosa que ayuda a corregir dentro del sistema las falencias del mismo sistema. Todos dicen “ la educación es mala”, “alguien tiene que hacer algo”, refiriéndose a ese alguien como algo supranatural. Prima la idea que la gran reforma que arregle todo tiene que venir del Estado y se les olvida que los estados tienen la gran tentación de manipular la educación para ponerla su servicio. Los cambios para mejorar la educación no vendrán del Estado, ya que a estos lo que más les conviene es que la educación no sea buena, ya que entonces la gente no disiente y los votos valen lo mismo. Es más fácil manipular a la gente que no sabe que a la que sabe. Así que no esperemos que el manzano de peras. Seamos nosotros mismos quienes lideremos este cambio. Son los profesores los que son los dueños de su clase y tienen un poder muy grande en el aula. Lo primero y fundamental es que amen lo que hacen. Porque si enseñan sin amor de nada servirá. Solo el amor establece puentes. Los profesores deben amar a sus alumnos y amar lo que enseñan. Sí el desafío de la educación Imaginativa no es fácil, ya que si el alumno estudia, el profesor estudia mucho más ya que cada vez deberá dar una “vuelta de tuercas” a los contenidos para re empaquetarlos para enganchar las emociones. Si alguien piensa que es fácil, se equivoca, es desafiante y complejo, pero inmensamente entretenido. Si el profesor logra pasarlo bien aprendiendo y enseñando, entonces sus alumnos lo pasarán bien y aprenderán. La educación mejora con el hecho que mejore el modo de enseñar de los profesores. La educación puede cambiarse por la ventana y no hay que esperar que “Alguien supranatural” lo haga. Vamos por una mejor Educación, cambiemos la práctica en el aula.